Todo por el puesto

  Ellos escriben

 


Todo por el puesto.


 


Era la última que entrevistaba hoy para el nuevo puesto en la empresa, y la verdad es que quería terminar ya de tantas entrevistas, por lo que no se me ocurrió otra cosa que preguntarle directamente:


- Bueno, y dígame, ¿Qué piensa hacer para obtener el puesto?


Ella, que se llamaba Laura y tenía 24 años, venía bien preparada. Vestía una exuberante chaqueta que dejaba ver un perfecto escote, y lo acompañaba con un pantalón negro apretado que le remarcaba perfectamente el culo.


- Quiero este puesto y sé que lo voy a conseguir – me dijo mientras en sus labios maquillados de un rojo intenso me sonreía. Posteriormente, y bajo mi sorpresa, se agachó debajo de la mesa. 


Sin pensárselo dos veces, desabrochó el botón de mi pantalón y me quitó la correa. Yo me quedé estupefacto ante la situación que debí parar, pero en cuanto sentí su lengua pasar por el tronco de mi polla, ya sólo deseaba que siguiera. Lo hacía fenomenal. Chupaba con mucha pasión, juntando los labios alrededor de mi capullo. Sentía la sensación áspera que dejaba la barra de labios mientras me daba unos escuetos besos por mi tronco, bajando hasta la parte de los huevos, donde comenzó a pasar su lengua y a llenarlos de saliva.


Rápidamente volvió a mi polla, la cual se metió completamente en la boca, haciendo que tuviera una sensación de ahogo que parecía hacerla disfrutar más, ya que su masturbación a mi polla aumentaba por segundos. Yo no podía más, y así se lo hice ver, pero ella no paraba, por lo que acabé corriéndome en toda su boca, y ella, para no dejar rastro de ello, se tragaba todo mi semen.


Salió de debajo de la mesa con una sonrisa pícara y mientras se limpiaba tímidamente la comisura de los labios. Se había ganado el puesto.



Enviado por: Anónimo

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