Crónicas humedas de una colegiala sin pudor.

  Ellas Escriben

 


Crónicas húmedas de Flor Del Bosque. Colegiala sin pudor.


 


Sonó mi teléfono, y acelera mi corazón, mi perrito llamado “Luc-Luc” un lindo Pomerania ladra sin parar, contesto la llamada, al fin, digo… ¡Eras mis amigas!


Esa semana habíamos pasado toda la semana estudiando para los exámenes finales en casa de Sergio el hombre del grupo al cual amamos como nadie. Sus padres son las personas más cariñosas de este mundo. Pasamos 7 días seguidos tras los libros. Sin parar prácticamente lo que me hizo tener una de las peores semanas en la universidad.


Entre exámenes y pruebas de todos modos mi pensamiento trataba de no desviarse en el tema de que al finalizar todo el semestre celebraríamos como lo hacemos en este tipo de ocasiones, cada vez que aprobados todas nuestras asignaturas: Junto a mis amigas.


Sofía la que llamo avisando que ya habían llegado, y que bajara para subirlas a todas es una hermosa rubia de 1.60 la más hermosa de todas. Sin detenerme busque a todas para empezar nuestra celebración. Vivo en el 3er nivel de un piso muy bonito que mis padres alquilaron por mí. A Vanessa le gusta mi casa y sobre todo mi cuarto, y ella también sabe yo gusto mucho de ella. Así lo pudo notar penúltimo día de estudios en casa de Sergio cuando mientras descansábamos salimos a comprar unas golosinas al súper, y luego que regresábamos, paramos en un estacionamiento muy solo para darnos los más ricos besos.


Mi chocho se logro humedecer como siempre lo hace cuando estoy con Vanessa, se lo hice saber, y sin pensarlo puso sus dedos en mi pantalón. Llevaba licras y afirmo con su cabeza que efectivamente estaba húmeda como un rio tibio. Enseguida me los baje para que ella siguiera y en 5 min. Los quite sin pensarlo.


Y ahí estaba yo con las piernas abiertas y Vanessa fuera del coche lamiendo mi clítoris de forma vertical muy suavemente como ella sabe que me gusta, luego circularmente dos de sus humectados dedos de mi lubricación se movieron sobre de mi vagina haciéndome gritar sin querer. Le pedí que no parara y me hiciera llegar porque ya debíamos regresar. Mi amiga me dijo que también se sentía muy excitada, y muy emocionada gemía sin querer. Agarro mis piernas y las puso para arriba y con su lengua en mi chocho movió su cabeza tan delicioso que me hizo llegar. Ese líquido blanquecino emano de mí y Vanessa que es muy cerdilla chupo y me sonroje.


 Continuará




Enviado por: Flor del Bosque

 Visto

215

Anuncio ID: 13



Publicidad