All of me - Primera parte (Lara S.)

  Ellas Escriben

All of me

 

Él bebe de su copa, es un vino blanco ligeramente afrutado, suave.


La observa. Ella, rubia, pálida y frágil se encuentra sobre la cama del hotel. Está atada, unos lazos negros unen sus delicadas muñecas con el cabecero de forja.


Ella tiene los ojos tapados, una suave seda negra cubre sus largas pestañas, la boca de labios rojos y húmedos está entreabierta y su rostro sonrojado. Comienza el desajuste de jadeos.


Sensación de incertidumbre. Excitación inquieta.


Él se acerca a su blanco y etéreo cuerpo. Desnudo, con la piel al aire, apenas unas medias blancas sujetas por un liguero de encaje cubren su cuerpo .


Abre más la boca y traga lo que voy a ofrecerte_ le indica él.


Él llena su boca con un chorro de vino blanco. Y es esta unión la del vino y su saliva cayendo por los rojos labios lo que la va excitando poco a poco más, dejando atrás cualquier espacio para el temor o la prudencia.


Saca la lengua, por favor_ susurra él.


Ella sucumbe a su orden.


Sigue tragando todo lo que yo te ofrezca- vuelve a decirle él.


Otro chorro de dulce y cálido vino blanco cubre su lengua, sus labios carnosos y parte de su pálido cuello.


Ella va retorciéndose lentamente. Todo lo que los lazos satinados la permiten. Sus piernas ligeramente separadas y sus delicados pies están atados a los extremos de la cama.


Ahora sentirás algo frio_ masculla entre dientes él, como queriendo no ser entendido, solo obedecido.


Él coge una cereza del frutero que hay sobre la mesa de cristal, la introduce en la copa de vino y después la lleva hasta el sexo de ella. La empuja con sus dedos, deja el rabillo fuera y vuelve a sacarla.


Ella suspira. No entiende que objeto es ese que se encuentra en su interior , apenas alcanza a mascullar un breve gemido.


Él chupa la fruta, con lentitud, con suavidad.


Abre la boca y no muerdas-vuelve a ordenar él con firmeza.


Ella jadea y obedece.


Él introduce la cereza en su boca. Ella se recrea en los sabores, acidez y dulzura, casi como este momento, piensa sin querer. La chupa, lame cada pigmento.   


Está rica?-pregunta él.


Ella no responde, solo gime.


El coge la cereza y de un solo movimiento se la lleva a su ansiosa boca, quiere saborearla con todos los jugos, los de la fruta y los de ella, así, mezclados. La mordisquea. 


Él está sentado en su silla granate de toque barroco. La luz entra por la ventana, se refleja en el cuerpo desnudo y tembloroso de ella.


Algún sonido que fusiona saxo y piano sale desde un viejo tocadiscos. La mañana es cálida, piensa él para sí, casi tanto como el cuerpo de ella, desnudo y ofrecido totalmente para él, como si de un juguete se tratara.


Bésame- susurra ella.


Cuando llegue el momento-contesta él.


El se levanta, pasea por la habitación con la mirada fija en la desnudez de ella. Sus zapatos sonoros se confunden con la música tan seductora como inquietante.


Ella permanece con los labios semi abiertos y con las ganas a flor de piel.


-Quiero que chupes y humedezcas mis dedos, uno a uno-


 


Continua aquí ( All of me Segunda parte)


 


 


Enviado por: LaraS.


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